Con pasaporte en mano esperan nuevo sismo y estar listos para cualquier cosa
| 2011-03-14 | El Diario NY
NUEVA JERSEY — Los latinos residentes en Japón tratan de permanecer unidos y con “el pasaporte en la mano” ante la eventualidad de tener que salir hacia sus países en cualquier momento y preparados por la posibilidad de otro terremoto como el registrado el viernes, según testimonios recogidos ayer.
El Diario/La Prensa logró comunicación con una familia peruana residente en Nagano, a cuatro horas en carretera de la prefectura de Miyagi, la cual sufrió la peor parte del tsunami.
“Estaba con mi mamá y yo sí me estaba volviendo loca, mientras ella trataba de tranquilizarme”, narró Yomico Maehira Dyer, de 21 años, en conversación telefónica.
“Estábamos preocupados por mi papá que estaba trabajando”, relató.”Tengo amigos peruanos por varios sitios, sobre todo en Gunma, allí fue más fuerte y hay una desesperación grande”, indicó Yomico, quien vive con sus padres y hermanos en Nagano, una zona montañosa ubicada a cinco horas de Tokio.
“Están traumados, se sienten réplicas en todo momento y no pueden dormir. En otro lado, hay apagones y están con mucho temor”, agregó. “El familiar de una amiga falleció por el tsunami, los teléfonos estaban bloqueados y recién estamos conociendo lo que ha pasado a otras familias”.
“Estamos preparados para cualquier cosa”, expresó Yomico reflejando nerviosismo. “Hay temor, estamos con miedo de que vuelva a pasar de nuevo. Procuramos estar unidos y siguiendo lo que nos han dicho”, agregó.
“Mi hermanito (Tsuyoshi) estaba en clases. Todo el mundo comenzó a meterse debajo de la mesa, como siempre hacen acá. Se caían las cosas, los chicos comenzaron a gritar y a desesperarse porque cada vez se sentía más fuerte y no paraba”, señaló la joven peruana.
Por otras zonas de Nagano se han derrumbado casas. “Allí viven muchos peruanos, no como en otros lugares, pero son como unos 700 a 800 por esa área. En otras zonas hay muchos más”, dijo.
Por su parte, Marina Dyer Gutiérrez, madre de Yomico -y con familiares en Nueva Jersey- señaló que el nerviosismo ha quedado controlado y todos tratan de mantener la calma. “Están anunciando que va a haber otro, que se estén preparando. A los peruanos les recomiendan que tengan sus pasaportes. Mayormente somos peruanos, tambien hay brasileños, colombianos, pero sobre todo peruanos. Hay familias que se han ido a vivir juntas”, dijo Dyer, quien salió del Perú hace 18 años.
“Están mandando mensajes: ‘oye cuidate, prepárate que viene otro’. Por internet, incluso por celulares, vía messenger. Hay bastante miedo, pero los japoneses son tranquilos y eso nos da más calma. Las escuelas esperaron que terminen normal las clases. Yo le dije a mi hija ‘saca a tu hermano del colegio’, pero no había ningún japonés (yendo por sus hijos). Nosotros somos los más nerviosos”, dijo Dyer.
“Me entero por mi hija que hay muertos peruanos”, agregó. “Han optado por tener sus documentos a la mano. ‘Lleva tu pasaporte’ es la recomendación general”, dijo la mujer.
Para el esposo de Dyer, Alberto Maehira Fukuhara, 52 años, nacido en Perú de padres japoneses, hubo un gran susto cuando se encontraba en la fábrica donde labora.
“Sentimos un movimiento fuerte y prolongado en el tercer piso, se movían las lámparasy pensé en lo peor”, dijo Maehira, quien luego tuvo que seguir trabajando para concluir su jornada. “No pude comunicarme con la familia, porque las líneas colapsaron”, agregó. “En la noche recién se restablecieron las líneas y empezamos a tener noticias de otros amigos”, indicó Maehira, padre de Hajime (27), Minoru (25), Yomico (21) y Tsuyoshi (15).
“¿Temor?. En realidad sí, por mi familia. En el trabajo no te permiten salir a menos que se caiga el techo”, señaló Maehira, mientras se preparaba para reiniciar sus labores el lunes.
