* CATALINA JARAMILLO/EDLP |
* 2010-12-19
* | El Diario NY

La alcaldesa electa de Lima, Susana Villarán, con su hijo Emanuel Piqueras, chef del Restaurante Panca de Manhattan.
NUEVA YORK – Susana Villarán, la primera mujer en convertirse en alcaldesa de Lima tras reñidas elecciones, dijo entender por experiencia propia el sentimiento de orgullo y pena que siente la familia de un inmigrante al separarse.
Villarán, que asumirá como alcaldesa el 1 de enero, visitó Nueva York para encontrarse con uno de sus tres hijos, Emanuel Piqueras, que vive afuera del Perú desde hace 10 años.
“Yo sé lo que es recibir una remesa para pagar el alquiler de mi casa. Yo soy una mujer que ha trabajado desde los 17 años, y por momentos mi hijo me ha ayudado. Sé lo que es extrañarlo y no tenerlo cerca y sé lo que es sentirse orgullosísima de lo que él ha logrado”, explicó Villarán.
En relación con los inmigrantes, la próxima alcaldesa, cree que es necesario hacer programas de retorno y que se deben hacer reformas a la ley electoral para que las personas en el exterior puedan votar e impulsar políticas que les ayuden.
Villarán también habló de la posibilidad de hermanar Lima con Nueva York. “Lima con Manhattan. Me encantaría”, comentó riendo. Pero siempre y cuando esa hermandad signifique un intercambio real. En particular le interesaría aprender de los servicios sociales de la ciudad, como programas de adicción, de niños en situación de calle, madres adolescentes, adultos mayores e indigentes.
Villarán se define como una mujer de izquierda democrática y liberal. Pertenece al partido Fuerza Social, una coalición del Partido Tierra y Libertad, el Movimiento No de Izquierda, Lima para Todos y la Democracia Cristiana.
En Octubre venció por una estrecha mayoría a Lourdes Flores del Partido Popular Cristiano, de derecha, en un triunfo que ella califica como inexplicable por el poder al cual se enfrentaba. La Oficina Nacional de Procesos Electorales demoró más de un mes en el conteo de los votos.
“Yo creo que en un momento hubo el interés de robarnos la votación. Yo estaba en Paraguay cumpliendo con tareas del Comité de Derechos del Niño de las Naciones Unidas y me tuve que regresar a Lima para hacer un plantón frente al Jurado Nacional de Elecciones para que el conteo se hiciera de manera transparente y en todos los distritos electorales”, dijo Villarán.
Villarán quiere que los ejes de su gobierno sean desarrollo urbano, el medio ambiente y la educación. Y quiere que su gestión sea absolutamente transparente, coherente y participativa.
“Lima es una ciudad que requiere renovarse en su diseño urbano para permitir niveles mayores de seguridad, un transporte que realmente sea un plan de movilidad urbana y no solamente de tráfico y resolver sus graves problemas ambientales”, explicó.
La alcaldesa se siente orgullosa de ser la primera mujer y le da gusto ver cómo las mujeres peruanas y latinoamericanas han superado las adversidades y están comenzando a tomar decisiones para la comunidad a nivel político, cultural y empresarial.
Villarán no le teme a las posiciones divergentes de su alianza de gobierno en miras a las elecciones presidenciales, porque dice que eso demuestra que es un partido democrático.
“Hoy día [ayer] en una asamblea que se está llevando a cabo en Lima se va a decidir si vamos en alianza con otras fuerzas de izquierda o si Fuerza Social retoma su camino y sigue sola con grupos regionales”, dijo.
La alcaldesa cree que todos los partidos están de acuerdo en que hay que mantener los equilibrios macroeconómicos, pero que las diferencias están en las políticas de inclusión social.
“Hay quienes piensan en que hay que redistribuir, como nosotros, y otros que creen que va a chorrear. Pero como dice un gran intelectual peruano, en el Perú la ley de gravedad no funciona, chorrea hacia arriba”, explicó.
Villarán tiene 61 años de edad, tres hijos y cuatros nietas. La alcaldesa está a favor de la despenalización del aborto, del matrimonio gay y de la legalización de la marihuana.
“Necesitamos que nuestras sociedades sean más abiertas”, comentó y luego se unió a la mesa familiar que la esperaba en el restaurant peruano Panca, en Manhattan, donde su hijo trabaja como cocinero.
ASI LO PUBLICA EL DIARIO LA PRENSA DE NUEVA YORK